Editorial: Esencia
Nº de páginas: 576
Precio: 14´90€
Tomo: Autoconclusivo
La convivencia no es fácil en una comunidad de vecinos. En la mía hay malentendidos, vecinos cotillas, niños ruidosos, ancianas de rígidas tradiciones, mujeres de disipadas costumbres (por lo visto, una de esas soy yo), divorciadas rompepelotas, apuestos metrosexuales y, aunque te cueste creerlo, hasta un par de personas que están en sus cabales. Bueno, más o menos...
En medio de esa fauna urbana habito yo. Y vivo, mejor dicho, vivía, muy tranquila, hasta que me he vuelto loca por un nuevo vecino... Es un hombre solitario, de mirada taciturna y labios golosos que se ha instalado en el edificio hace un par de meses con su abuela, que, por cierto, es mi enemiga acérrima. ¡Estoy pensando en liarme con él solo para molestarla!
Aunque claro, el que cada vez que lo veo me muera por besarlo es un plus. Y si esto no fuera suficiente para alterar mi (escasa) paz mental, ahora también tenemos a un macabro bromista que se dedica a dejarnos regalitos en los descansillos de la escalera. ¡Espera a que lo pille!
Opinión personal:
Leí a esta autora por primera vez hace años con su libro Falsas apariencias. Es un libro que me fascinó y tenía pensado seguir la serie pero justo después empecé con el blog y me abrió un nuevo mundo de libros que desconocía por completo así que, entre una cosa y otra, la aparqué y ya nunca más la continué. Es una asignatura que tengo pendiente porque lo cierto es que me encantó.
En este caso tenemos como protagonista a Eva, una chica que se encuentra cerca de los 37 años y cuyo sueño es ser madre. Vive en un edificio con unos vecinos un tanto locos y en el que abunda el clasismo. Ella vive en el que ha sido el piso de su abuela, quién tuvo años y años de enemistad con Dolores, una vecina perteneciente a la familia Vega-Sombría.
Siguiendo la estela de su abuela, Eva se dedica a gastar bromas pesadas a la anciana, quién se las devuelve de una forma cada vez más desorbitada. Sin embargo, la mujer no pasa por su mejor momento y es por ello que su nieto, Adán, se ha trasladado a vivir con ella. Pese a ello, el hombre apenas se deja ver.
Mientras todo esto sucede, en el edificio comienzan a tener lugar bromas que ya no pueden considerarse como tal porque se trata de sucesos de lo más escabrosos que llegan incluso a poner en peligro la vida de todos los vecinos. Eva contará, por suerte, con la compañía de sus íntimos amigos Cruz, Gala y Vicenta, pertenecientes a su bando y enfrentados a la abuela de Adán. Sin embargo, en la lucha contra ese criminal estarán todos unidos ya que es la vida de todos ellos la que corre peligro.
Eva es un personaje que me ha gustado y me ha resultado muy tierna. Es una mujer resolutiva, con las cosas muy claras, liberal y con ganas de comerse el mundo. Algo que me ha resultado bastante pesado de este personaje son sus ganas de ser madre. Me parece algo bonito que luche por su sueño pero en algún momento llega a parecer incluso obsesivo y me ha resultado muy pesada con el tema.
Adán es un personaje que también me ha gustado mucho. Me ha fascinado su relación con su abuela, cómo lo deja todo por estar a su lado. En cierto momento resulta un hombre un tanto huraño, demasiado encerrado en sí mismo y con mucho rencor dentro. Sin embargo, ha sido maravilloso ir descubriendo poco a poco a un hombre diferente, con ganas de vivir y darle una nueva oportunidad a la vida. Es muy familiar, protector y resulta muy sencillo encariñarse con él porque, pese a encontrarse entre dos bandos, es capaz de capear el temporal a la perfección.
La verdad es que me ha sorprendido mucho esta novela de Noelia Amarillo. Como os decía, solamente he leído un libro suyo pero me ha impresionado que meta un poco de suspense en la historia en relación con las macabras bromas que han tenido lugar en el edificio. Es cierto que resulta un poco predecible pero no puedo negar que en algún que otro momento he llegado a sospechar de todos.
Como punto negativo tengo que decir que me han resultado demasiados personajes. He conseguido diferenciar a la gran mayoría prácticamente desde el principio pero con alguno de ellos he sentido cierta confusión prácticamente hasta el final. Eso sí, los personajes secundarios me han parecido todo un acierto ya que, especialmente Cruz, me ha fascinado con su historia particular y contribuyen a llenar la historia de buen rollo y a otorgarle un toque de humor.
No sé qué me ha pasado con este libro pero, pese a disfrutarlo, se me ha hecho un poco cuesta arriba en determinados momentos. Me ha llevado prácticamente una semana leerlo y, teniendo en cuenta lo que me estaba gustando y que esta clase de libros suelo leerlos enseguida me desesperaba bastante el hecho de comprobar que apenas avanzaba. Es cierto que es un poquito grueso pero aún así me esperaba que me resultara un poco más ágil.
En general, es un libro que me ha gustado bastante, con una historia entretenida y con unos personajes que se hacen querer. Como os decía anteriormente, los personajes secundarios me han parecido todo un acierto y es en relación con ellos que el final se queda un tanto abierto. No sé si podría dar para un nuevo libro pero la verdad es que me encantaría conocer la historia de Gala, una de las mejores amigas de Eva.
En definitiva, No lo llames amor es un libro que me ha resultado ideal para estas tardes de verano, con una comunidad de vecinos un tanto loca, una historia de amor a lo Romeo y Julieta pero sin dramatismos y un personaje macabro que atemoriza a todos los miembros del edificio.
Gracias a la editorial por el envío del ejemplar.


















