Editorial: Maeva
Nº de páginas: 424
Precio: 19€
Tomo: Autoconclusivo
Barcelona, 1928. Anna Expósito es una joven huérfana que ha crecido en la Casa de la Misericordia. Su afición por el cine, las revistas femeninas y la cosmética han hecho de ella una muchacha independiente que quiere disfrutar de la vida. A su salida del orfanato, empieza a trabajar como dependienta en una droguería donde conoce el arte de la persuasión y las últimas novedades en artículos de belleza. Cuando por casualidad descubre la fotografía de una mujer que podría ser su madre, emprende una búsqueda que la llevará por diferentes lugares, desde Sant Feliu de Guíxols y Madrid hasta la exótica Filipinas. Durante un camino lleno de dificultades y sorpresas, Anna se convertirá en una de las primeras mujeres publicistas de la época.
Opinión personal:
Con este libro tuve una especie de flechazo. Tan pronto lo vi supe que tenía que ser mío. No sé por qué pero, pese a que no suelo leer muchos libros ambientados en una época pasada, siempre los termino disfrutando. Podía haberme decepcionado como suele suceder cuando llevas las expectativas muy altas pero no fue el caso.
Anna fue entregada cuando era pequeña en una Casa de la Misericordia. Con apenas unos días de vida, sor Julia la acogió en sus brazos y la trató como si fuera su verdadera madre. Es por ello que, ya siendo un poco mayor para seguir allí, permanece con las monjas pero sabiendo que no puede demorarse demasiado en abandonar el lugar e iniciar una nueva vida lejos de la mujer que para ella fue como una madre.
Pero es que Anna siempre ha tenido grandes aspiraciones y el trabajo como lavandera que tiene al inicio del libro no la hace feliz. A ella le gusta leer revistas de chicas, tener una profesión, conocer a otras mujeres como ella. Pero eso no puede lograrlo en la Casa de la Misericordia por lo que, cuando se entera de que están buscando una dependienta en la droguería Anyí, decide partir de cero.
Será así como empiece una nueva vida en solitario. Tendrá como compañeras de piso a Pili y Rosa, que son exactamente el tipo de mujer al que ella aspira a ser: independientes, con una profesión, ansiosas por disfrutar de la vida, con amigos varones y con un exquisito gusto por la moda. Anna hará enseguida buenas migas como ella y será así como tome el rumbo con el que siempre ha soñado pero esto no significa que esté exento de dificultades ya que se encontrará con numerosas dificultades entre otras cosas, por el hecho de ser mujer.
Anna es una protagonista que me ha fascinado. Creo que lo tiene todo para enamorar al lector. Su vida no ha sido fácil ya que ha crecido con la idea de que tal vez tenga una madre que no la ha querido y que por eso renunció a ella. La opción fácil sería quedarse en el convento, centrar su vida en la religión y pasarse el resto de sus días ayudando a otros niños que estén en la misma situación que ella pero Anna ha tenido claro desde siempre que eso no es lo que desea para su futuro y es por ello que decide embarcarse en un mundo completamente desconocido para ella pero que desde luego la podrá hacer feliz. Creo que s un maravilloso ejemplo como mujer de la época ya que tendrá que hacer frente a numerosas dificultades a la hora de crecer profesionalmente por el hecho de ser mujer. Ella siempre reivindica su papel, siempre trata de demostrar que es igual de válida que un hombre pese a que haya más de uno que le desee demostrar que no es así.
La ambientación de este libro me ha parecido fabulosa. La autora nos traslada a la Barcelona de 1928 y realizaremos un recorrido con la protagonista a través de los años. Viajaremos con ella por diferentes lugares de la maravillosa Barcelona, también por Madrid, por Manila y nos hará partícipes de la situación política y social del momento, con protagonistas femeninas muy fuertes que ya comienzan a alejarse del ideal del matrimonio y desean ser más independientes. Mi enhorabuena más sincera a la autora porque la ambientación me ha fascinado y se nota que está muy cuidada y, aunque pueda parecer que no, se nota mucho cuando un autor se ha documentado.
Aunque el 90% de la historia se centra en la figura de Anna, también habrá espacio para otros personajes. Ocurre así por ejemplo con el caso de sus dos mejores amigas, Rosa y Pili, que son mujeres independientes pero con muy diferentes formas de ver la vida. Y destaca especialmente también el papel de Teresa, la madre de Anna, a la cual conoceremos a través de breves capítulos en los que nos irá haciendo partícipe poco a poco de su historia para así poder conocer qué la ha llevado a abandonar a su hija.
Solamente puedo dedicarle buenas palabras a este libro. Como os decía en la reseña anterior, tuve un mes muy flojo en cuanto a lecturas y me daba mucho miedo que este tampoco me permitiera engancharme a la lectura de nuevo. Sin embargo, no ha sido así y me he encontrado por fin una historia que me ha fascinado, una historia cuyo eje central no es mucho menos una historia romántica sino que simplemente se dedica a hacernos partícipes de la situación de la época y a acompañar a la protagonista en el viaje de su vida en el cual habrá dificultades económicas, estrechos lazos de amistad, historias de amor frustradas, traiciones y malentendidos entre amigas, una lucha por abrirse camino en un mundo de hombres y una búsqueda de sus antepasados que cada vez irá cobrando más importancia en la vida de la protagonista.
En definitiva, El olor de los días felices es un libro que me ha fascinado, una historia maravillosamente bien ambientada que nos mostrará a una protagonista fuerte que desea abrirse camino en el mundo de la publicidad y que se enfrentará a las convenciones de la época para demostrar que es una mujer independiente. Simplemente recomendable.
Gracias a la editorial por el envío del ejemplar.












