Editorial: Grijalbo
Nº de páginas: 256
Precio: 15´90€
Tomo: 2/4
Stella es interiorista, una mujer segura de sí misma, acostumbrada a ver cumplidos sus deseos. Por eso acude al Club Twist, un lugar de encuentro para personas que desean explorar la sexualidad más prohibida. Allí es donde Stella conoce al exitoso arquitecto Nathaniel Jackson.
Firme, dominante y tremendamente apuesto, Nathan podría ser el amor con quien ella ha fantaseado a solas durante meses. Él, por su parte, ve en Stella a una sumisa con ganas de aprender. Los primeros encuentros confirman su impresión inicial pero, a medida que la relación avanza, el sexo más salvaje se mezcla con momentos de luminosa ternura para los que ni Nathan ni Stella estaban preparados...
Opinión personal:
Si todavía recordáis un poco por encima mi reseña del libro anterior de esta serie, sabréis que este no terminó de ser de mi agrado debido a varios motivos. Sin embargo, el hecho de que esta segunda parte esté centrada en la figura de Nathan y Stella, el hermano de Nicholas, ha sido el causante de que decidiera darle una oportunidad.
En el libro anterior ya conocimos la dura infancia de los dos hermanos y, si bien ambos presentan un pasado en común, lo cierto es que sus caracteres son bastante diferentes. Nathan se dedica al mundo de la arquitectura y solamente entiende las relaciones con mujeres como una forma de sumisión. Tiene claro que nunca se comprometerá con nadie más allá del sexo ya que para él es como una muestra de debilidad debido a la educación que le ha dado su padre.
Mientras tanto, Stella es una mujer que nunca ha disfrutado demasiado del sexo con sus anteriores parejas y decide inscribirse en un club especializado en las relaciones de sumisión-dominación para explorar nuevos territorios. Será allí donde conozca a Nathan, quien no dudará en dejarle absolutamente claro desde el primer instante que no se implique emocionalmente en la relación porque nunca dejará de ser sexo.
Nathan me ha gustado mil veces más que su hermano Nicholas. Es más sensato y, aunque es igual de pesimista que él y no duda en renegar del amor todas las veces que sea necesario, lo cierto es que su mente sí es un poco más abierta. Pese a ello, no es un hombre dicharachero ni mucho menos, es prácticamente imposible penetrar en su interior, no se deja llevar, todo en su vida está milimétricamente preparado y más todo lo referente a las cuestiones amorosas. Me ha gustado bastante porque, pese a su apariencia de hombre fuerte, es en realidad una persona muy débil anímicamente.
Stella también me ha gustado bastante como protagonista. No puedo decir de ella que sea un personaje que me fascine o que me haya conseguido transmitir demasiado pero aún así tampoco me ha desagradado. Pese a su relación de dominación y pese a que ella no es una chica muy dispuesta a llevar la contraria, sí le gusta bastante dar a conocer su visión de las cosas y no la he visto como una chica locamente entregada que pierde por completo su personalidad. Además, tiene un lado muy tierno que me ha gustado.
Sin duda, la serie gana con este cambio de protagonistas. Como os comenté en la reseña del libro anterior, me puso de los nervios la protagonista y su buena predisposición para hacer todo lo que el chico le pedía. No tenía absolutamente ninguna personalidad y eso, unido al carácter tan sumamente dominante de él no me permitieron disfrutar de la historia. Sin embargo, con Nathan y Stella la historia surge de una forma mucho más natural y la manera de los dos de llevarla me ha parecido también más madura.
Creo que el tema que trata la autora con respecto al pasado de los protagonistas es muy interesante y ayuda mucho a definir sus personalidades pero, en el caso de Nathan, creo que su pasado le influye muchísimo en su carácter pero no le lleva a cometer locuras como hacía Nicholas y que me parece que no tienen justificación alguna.
Sí tengo que decir que, pese al toque machista del que en mi opinión gozaba la historia en el libro anterior, se reduce considerablemente durante esta segunda parte y eso es algo que agradezco enormemente porque de no ser así no creo que continuara leyendo estos libros. Sin embargo, ya hacia el final del libro sucede algo en esta misma línea que me ha vuelto a enfadar un poco así que espero que la autora no siga de nuevo ese camino en el siguiente libro.
Uno de los elementos que menos me gusta de esta serie es que se trata de una historia demasiado lineal, sin ninguna trama secundaria que consiga despertar el interés del lector. El libro se centra única y exclusivamente en el romance de los protagonistas y ni tan siquiera Nicholas y Rebecca, los protagonistas del libro anterior, aparecen hasta el final del libro.
También tengo que decir que, aunque el libro me ha resultado bastante entretenido y de hecho lo he leído en un suspiro, la historia no avanza demasiado. Es todo demasiado introductorio, da pie a que pasen cosas interesantes pero lo cierto es que en esta primera parte centrada en Nathan y Stella todavía no terminan de desarrollarse. Tengo curiosidad sobre qué pueda pasar en el siguiente libro, no sólo por lo que pueda suceder con estos dos, si no también con Nicholas y Rebecca, donde supongo que tendrán más cabida.
En definitiva, Lejos de las sombras es una segunda parte con cambio de protagonistas que creo que beneficia la serie ya que su relación transcurre de un modo mucho más natural y la autora se aleja de ciertos elementos escabrosos que al menos a mí me resultaron muy desagradables en el libro anterior.
Serie Luces y sombras:
1ºSu lado oscuro
2ºLejos de las sombras
3ºA contraluz
4ºHacia la luz
Gracias a la editorial por el envío del ejemplar.
















