Editorial: Grijalbo
Nº de páginas: 544
Precio: 5´95€
Tomo: Autoconclusivo
A sus treinta y un años, Carol es una traductora que vive en Barcelona y que está a punto de ver cómo un tsunami emocional sacude su vida. Primero es Samuel, su pareja, a quien descubre en su propia cama haciendo con otra lo que ella tanto echaba de menos. Y luego una llamada desde el pueblo: un difícil trance familiar al que deberá enfrentarse sola.
Pero de repente su destino se cruza con el de Isaac Salazar. No es que sea un tipo demasiado simpático, pero sin embargo hay algo en él que resulta atrayente, casi irresistible. Como una de esas tonadas que se meten en la cabeza sin querer, la mirada profunda de Isaac, sus escasas sonrisas y su intensidad a la hora de hacer el amor terminan ocupando el corazón de Carol. Y ella desea, casi a su pesar, saber más cosas de él: volver a verlo, bailar a su lado durante noches enteras... Como bailaba cuando era una cría con su mejor amigo, un niño que nunca fue como los otros y cuyo recuerdo regresa ahora, inesperadamente, con más fuerza que nunca.
A medida que sus encuentros con Isaac se suceden, Carol tendrá que vencer sus propios miedos y los secretos que ambos guardan y rendirse a esa mirada mágica que le estremece la piel.
Opinión personal:
Tenía dos libros de esta autora pendientes de lectura y no sabía por cuál decantarme pero, como este hacía más tiempo que lo tenía en la estantería, decidí empezar por él. Todo lo que leí de Elena Montagud hasta el momento me gustó bastante así que este es uno de los libros del to be read de verano que más me apetecía leer.
Carol trabaja como traductora y mantiene una relación desde hace tiempo con su novio Samuel. Las cosas con él no van tan bien como a ella le gustaría así que decide hacer algo para recuperar el amor y la pasión. Sin embargo, sus planes terminan completamente frustrados pues descubre que este le es infiel con otra chica.
Por si esto fuera poco, recibe una llamada que le comunica una terrible noticia sobre su tía, la persona más importante de su vida y su gran apoyo. Esto hace que deba regresar a su pueblo y será así cómo se encontrará con Isaac, el único que parece dispuesto a echarle una mano (aunque sin demasiadas ganas) en el momento en que más lo necesita.
En medio de todas las gestiones que deberá realizar, se trasladará a sus orígenes y será así cómo vuelvan a ella los recuerdos de un episodio de su vida que la marcó para siempre debido a la dureza del mismo. Y, mientras tanto, sentirá una especial curiosidad por Isaac, ya que se encontrará con él en numerosas ocasiones y cada vez se siente más interesada en él, pero el chico no se lo pondrá nada fácil.
Carol es un personaje que no ha conseguido transmitirme gran cosa y es por ello que no me ha convencido. Es una chica que no ha tenido una vida fácil y, pese a ello, ha sabido sobreponerse y partir de cero, labrándose un buen futuro laboral pero sin dejar nunca atrás a la persona que lo ha dado todo por ella: su tía. Me ha encantado su relación con ella y todas las descripciones con respecto a su pasado pero, por lo demás, no me ha convencido debido a su insistencia con el protagonista. Me ha costado entender que nunca dé su brazo a torcer, que llegue casi a rogarle amor porque, aunque ella dice tener la capacidad de dejarlo todo antes de ser dañada, todos sabemos que no va a ser así.
Isaac es un personaje que no me ha gustado nada. Sé que también él ha tenido una vida complicada, que resulta admirable el hecho de que haya conseguido salir adelante pese a todo lo que sufrió pero creo que, por mucho dolor que haya sentido, no se puede justificar su comportamiento. Me ha fastidiado mucho ver su actitud con la protagonista, cómo jugaba con ella y la hacía sufrir porque, aunque supuestamente tuviera sus motivos, creo que nada justifica que se trate así a alguien y por eso me ha dado tanta rabia que ella nunca le plantase cara.
Para mi gusto, el libro resulta demasiado lento. De las más de quinientas páginas con las que cuenta, me sobrarían casi la mitad. La historia comienza bien pero el hecho de que el protagonista mantenga esa actitud horrible durante buena parte del libro hace que la relación no pueda avanzar bien y es por ello que por momentos me he aburrido y he necesitado algo más de acción.
A todo esto se suma que hay un aspecto que resulta demasiado previsible desde el inicio del libro y este tarda demasiado en resolverse. Mi único interés era vez cómo se descubría todo eso y no sucede hasta muy avanzada la historia por lo que me desesperaba esperando ese momento que, creo que cualquiera que lea el libro, intuirá enseguida.
Y el último aspecto negativo son las excesivas escenas de sexo. No es que sean muchísimas, pero para mí sí son demasiadas porque además no he sentido la suficiente química entre los protagonistas como para llegar a disfrutarlas.
La autora trata de crear un libro con una historia profunda y lo hace tocando temas tan complicados como la salud mental, el acoso escolar... es por ello que según vamos leyendo también tendremos nuestra dosis de sufrimiento, ya que algunas escenas resultan muy difíciles de leer debido a lo dolorosas que resultan.
Aunque destaque muchos elementos negativos, no vayáis a pensar que es un libro que no me gustó. Sí, no me pareció una maravilla y no disfruté de la lectura todo lo deseado pero aún así se deja leer bien y, sacando esos pequeños momentos en los que sí me resultó monótono, no me llevé una mala impresión de él.
Por supuesto, repetiré con la autora. El otro libro que tengo en casa es El desván de los sueños y sé que tardaré un tiempo en leerlo porque hay otros a los que prefiero darles prioridad pero aún así me apetece un montón porque además la sipnosis me resulta más atractiva que la de este.
En definitiva, Tu mirada en mi piel es un libro que me gustó un poco menos de lo esperado ya que el protagonista masculino me desesperó con su actitud y a la relación amorosa le faltó chispa pero no ha sido una mala lectura y pasé un rato agradable con él.