Editorial: Esencia
Nº de páginas: 448
Precio: 14´15€
Tomo: Autoconclusivo
Livia tenía todo lo que siempre había deseado: un futuro profesional prometedor y el amor del hombre que la había llevado a lo más alto de su carrera deportiva. Pero cuando descubrió la dolorosa verdad que tan bien le habían ocultado y dejó de oír el rumor de aquellas olas que siempre le habían susurrado respuestas, lo abandonó todo.Seis años después regresa a su refugio a orillas del mar Cantábrico, cargada con una mochila repleta de desilusiones y con un único objetivo: prepararse mentalmente para la prueba que la espera al final del verano.
Sin embargo, allí se topa con la desagradable sorpresa de tener que compartir apartamento con un hombre que despierta en ella emociones encontradas, alguien que la obligará a preguntarse si se puede amar a dos personas sin terminar herida. Él será quien la empuje a enfrentarse a lo que más teme: ella misma.
¿Volverá a ser Livia aquella persona valiente y sin miedo a nada?
Opinión personal:
Me apetecía un montón leer este libro. Me parecía la típica historia que podría calarme hondo porque esperaba profundidad por su parte y, teniendo en cuenta que últimamente he tenido lecturas muy buenas pero de géneros distintos a lo que suelo leer, no podía esperar más para reencontrarme con la romántica.
Livia es una chica de unos veintiocho años que decide pasar un mes en Suances para centrarse en las oposiciones que está preparando y convertirse así en profesora de FOL. Para ello decidirá instalarse en el apartamento playero de sus padres pero lo que no espera es encontrarse nada más llegar allí con un par de sorpresas no demasiado agradables.
Sergio ha ido a pasar un tiempo a Suances para, además de ordenar sus pensamientos, poder surfear. Sin embargo también él se encontrará con una sorpresa no demasiado agradable y es que se cruzará en su camino Livia, una chica que le recibirá de la peor de las maneras.
Tanto Livia como Sergio se encuentran en un momento trascendental de sus vidas. Sergio, porque hace un año descubrió algo sobre su familia que le dejó herido para siempre y Livia porque también ella está viviendo una muy complicada situación familiar y necesita desconectar. Pero nuestra protagonista tendrá que enfrentarse también a una nueva adversidad y es que allí se encuentra Asier, su ex y el hombre más importante de su vida.
Livia es una protagonista que no ha estado nada mal pero tampoco ha logrado cautivarme. Es una chica que lleva un enorme peso a sus espaldas y sabe que necesita sí o sí conseguir plaza y es por ello que le costará mantener la cabeza desocupada y centrarse en los estudios. Tiene a veces unas reacciones un poco inmaduras y creo que se ampara demasiado en el victimismo y eso es algo que no me ha gustado. También me molestó un poco que le cueste tanto cerrar etapas porque eso es una muestra más de la inmadurez que antes os decía.
Sergio es un personaje muy misterioso y es que parte del juego del libro consiste en que él irá descubriendo muy poquito a poco aspectos de su vida y mientras tanto podemos ir elaborando todo tipo de teorías con respecto a él. Se muestra muy dulce desde un primer momento y lo que sin lugar a dudas nos deja claro es que es intenso y entregado.
El libro me ha gustado pero no puedo negar que el romance no me ha convencido. Tengamos en cuenta que la historia se desarrolla en el periodo de un mes y a las dos semanas los protagonistas ya están completamente enamorados y poco menos que profesándose amor eterno. Creo que es una historia que podría resultar preciosa si se hubiera ido cociendo a fuego lento pero para mí ha perdido mucha credibilidad por su inmediatez.
Además del romance hay una parte de misterio que es lo que más me ha gustado. Y esa parte de misterio se refiere al pasado de Sergio y al pasado de Livia. Tanto uno como otro son un auténtico misterio y por lo tanto esto es lo que ha conseguido mantenerme enganchada, mucho más que la historia de amor.
Tengo que destacar como aspecto positivo a los personajes secundarios. Tenemos, por un lado, a Violeta, la amiga de la infancia de Livia. Simplemente me ha fascinado porque parece una cosa y es totalmente lo opuesto. Es una locuela y su locura es muy necesaria en la historia. También me ha gustado la madre de Violeta, no por lo que refleja como personaje, ya que tiene unos valores más que discutibles, si no porque me he echado unas risas con ella especialmente al principio.
El libro me ha gustado y no puedo decir lo contrario. Ha volado en mis manos ya que se deja leer muy bien pero esperaba un poco más de profundidad en la historia y la única profundidad que me he encontrado ha sido en los sentimientos del protagonista, los cuales me han parecido desmesurados en tan corto periodo de tiempo. También se producen demasiadas casualidades que me han chocado mucho.
En definitiva, Palabras que caen bajo la lluvia es un libro que realmente me ha gustado pero que me ha mantenido más intrigada por el misterio que se crea alrededor de los personajes que por el romance el cual, en mi opinión, surge de una manera demasiado acelerada.
Gracias a la editorial por el envío del ejemplar.













