Editorial: Plaza&Janés
Nº de páginas: 560
Precio: 19´85€
Tomo: 3/3
Augsburgo, 1920. El estado de ánimo en la villa es optimista respecto al futuro. Paul Melzer ha regresado del frente y toma las riendas de la fábrica decidido a que el negocio familiar recupere su antiguo esplendor. Las cosas van bien incluso para su hermana Elizabeth, que regresa a casa ilusionada con un nuevo amor.
Pero «felices para siempre» puede estar aún lejos para los Melzer. Marie, la joven esposa de Paul, quiere cumplir un viejo sueño: tener su propio taller de moda. A pesar de que sus modelos y sus diseños gozan de éxito, su alegría se ve empañada por las constantes discusiones con su marido.
Incapaz de soportarlo más, Marie, la mujer que mantuvo a flote la fábrica, la villa y a toda la familia cuando más la necesitaron, toma una dura decisión y abandona la mansión junto a sus hijos.
Opinión personal:
*Contiene spoilers de los libros anteriores*
Estoy sumamente feliz de haber iniciado esta trilogía. Es de esa clase de historias que mejoran a cada libro que pasa y es por ello que tenía clarísimo que iba a animarme con este desde el mismo momento en que lo tuviera en mis manos. No podía esperar más para darle fin a esta trilogía que tanto me ha gustado.
El libro da comienzo en 1923, tiempo después del final de la guerra. Tras años esperando el regreso de su amado, Marie por fin podrá tener a su lado a Paul. Ahora forman una feliz familia junto a sus dos hijos, junto a Alicia, la madre de él y junto a Kitty, cuñada de Marie. El círculo termina de formarlo la adorable hija de esta última.
Paul decide dar un nuevo motivo de felicidad a Marie y para ello la pondrá al frente de un atelier, cumpliendo así uno de los sueños de su esposa. Pero las cosas no tardarán en torcerse ya que Marie empezará a ver comportamientos en Paul que no le terminan de convencer como puede ser el hecho de que no acepte que a su hijo Leo le encante tocar el piano.
Y las cosas se complicarán todavía más con la llegada de Serafina Von Dobern, la nueva institutriz de la villa. Esta se convertirá en la gran confidente de Alicia ya que además trae como carta de presentación el ser amiga de su hija Lisa. Kitty no soportará compartir techo con ella y a Marie tampoco le hará la más mínima gracia porque además sus hijos no la soportan, lo que ocasionará una nueva discusión.
Marie me ha gustado mucho como protagonista a lo largo de toda la trilogía porque además muestra ciertas inseguridades que le dan un mayor realismo al personaje. Si hasta el momento se ha mostrado siempre firme, en este libro la veremos titubear en más de una ocasión y es que empieza a sentir que toda la libertad que ha tenido siempre al lado de Paul empieza a verse coartada. Marie desea ser independiente, crecer como mujer y realizar sus sueños pero tampoco quiere descuidar a su familia, lo que le ocasionará más de un dolor de cabeza. Veremos en ella la evolución natural de una mujer de su época, mujeres que hasta el momento únicamente se dedicaban al cuidado de la familia, papel que Marie ya venía abandonando cuando se hizo cargo de la fábrica durante la guerra.
Paul me ha decepcionado un poco en este libro. Lo tenía un poco como el hombre perfecto y la verdad es que en esta tercera parte tiene ciertas actitudes que no me han convencido nada. Y muchas de ellas son producidas precisamente por esas nuevas libertades conseguidas por la mujer ya que él no termina de comulgar con muchas de ellas. Él está convencido de que está actuando bien, de que protege, quiere y cuida a su esposa pero no se da cuenta de que ella tiene necesidades propias y de que el hecho de intentar cumplir sus sueños no implica abandonar a la familia.
Una vez más tendrán mucho peso los personajes secundarios. Destaca especialmente Kitty, un personaje que me ha fascinado. Su papel en este libro será esencial, especialmente con respecto a la relación de Paul y Marie y también al pasado de la protagonista. Nos reencontraremos además con Lisa, la tercera de los hermanos Melzer y no se puede negar que la evolución de este personaje ha sido brutal.
Otro acierto de personaje me ha parecido Serafina Von Dobern. Será una pieza clave de la historia ya que casi todas las tramas pasan por sus manos. Es una mujer que fue rica en el pasado y ha terminado trabajando como institutriz pero eso es algo que no parece terminar de aceptar y es por ello que por momentos parece la dueña de la casa. Me ha fascinado porque es un personaje malévolo, que siempre actúa desde la sombra y que tiene una doble cara, lo que le permite manipular a todo el que desee.
La ambientación vuelve a ser uno de los puntos fuertes del libro. Como os decía en la descripción de los personajes, se muestra muy bien el papel de la mujer en la época y me ha encantado la forma en que personajes como Marie tienen dudas sobre si su actitud será la correcta porque es el paso lógico para aceptar los cambios de la época. Y pese a que no me ha gustado el comportamiento de Paul, me ha encantado que se muestre también esa otra parte y que quede patente que, aunque en un principio nos mostremos reacios, todos podemos evolucionar.
Y poco más puedo decir de esta maravilla de trilogía. No me gusta demasiado leer libros de este género pero ha sido un enorme acierto darle una oportunidad. Pensaba que me pasaría lo típico de que la primera parte me gustaría pero las demás irían decayendo e iría perdiendo el interés en ella pero no ha sido así en absoluto y aunque considero que la segunda parte tiene un poco más de acción que esta, no puedo negar que este también me ha fascinado y que lo colaré directamente entre mis trilogías favoritas. Una pena despedirme de estos maravillosos personajes.
En definitiva, El legado de la villa de las telas me ha parecido un maravilloso desenlace para esta excelente trilogía que retrata la realidad de la época y nos permite descubrir una nueva cara de la mayoría de los personajes, lo que deja patente la evolución de los mismos con el paso de los años y que incluso las mejores historias de amor pueden tener sus baches. Simplemente recomendable.
1ºLa villa de las telas
2ºLas hijas de la villa de las telas
3ºEl legado de la villa de las telas
*Contiene spoilers de los libros anteriores*
Estoy sumamente feliz de haber iniciado esta trilogía. Es de esa clase de historias que mejoran a cada libro que pasa y es por ello que tenía clarísimo que iba a animarme con este desde el mismo momento en que lo tuviera en mis manos. No podía esperar más para darle fin a esta trilogía que tanto me ha gustado.
El libro da comienzo en 1923, tiempo después del final de la guerra. Tras años esperando el regreso de su amado, Marie por fin podrá tener a su lado a Paul. Ahora forman una feliz familia junto a sus dos hijos, junto a Alicia, la madre de él y junto a Kitty, cuñada de Marie. El círculo termina de formarlo la adorable hija de esta última.
Paul decide dar un nuevo motivo de felicidad a Marie y para ello la pondrá al frente de un atelier, cumpliendo así uno de los sueños de su esposa. Pero las cosas no tardarán en torcerse ya que Marie empezará a ver comportamientos en Paul que no le terminan de convencer como puede ser el hecho de que no acepte que a su hijo Leo le encante tocar el piano.
Y las cosas se complicarán todavía más con la llegada de Serafina Von Dobern, la nueva institutriz de la villa. Esta se convertirá en la gran confidente de Alicia ya que además trae como carta de presentación el ser amiga de su hija Lisa. Kitty no soportará compartir techo con ella y a Marie tampoco le hará la más mínima gracia porque además sus hijos no la soportan, lo que ocasionará una nueva discusión.
Marie me ha gustado mucho como protagonista a lo largo de toda la trilogía porque además muestra ciertas inseguridades que le dan un mayor realismo al personaje. Si hasta el momento se ha mostrado siempre firme, en este libro la veremos titubear en más de una ocasión y es que empieza a sentir que toda la libertad que ha tenido siempre al lado de Paul empieza a verse coartada. Marie desea ser independiente, crecer como mujer y realizar sus sueños pero tampoco quiere descuidar a su familia, lo que le ocasionará más de un dolor de cabeza. Veremos en ella la evolución natural de una mujer de su época, mujeres que hasta el momento únicamente se dedicaban al cuidado de la familia, papel que Marie ya venía abandonando cuando se hizo cargo de la fábrica durante la guerra.
Paul me ha decepcionado un poco en este libro. Lo tenía un poco como el hombre perfecto y la verdad es que en esta tercera parte tiene ciertas actitudes que no me han convencido nada. Y muchas de ellas son producidas precisamente por esas nuevas libertades conseguidas por la mujer ya que él no termina de comulgar con muchas de ellas. Él está convencido de que está actuando bien, de que protege, quiere y cuida a su esposa pero no se da cuenta de que ella tiene necesidades propias y de que el hecho de intentar cumplir sus sueños no implica abandonar a la familia.
Una vez más tendrán mucho peso los personajes secundarios. Destaca especialmente Kitty, un personaje que me ha fascinado. Su papel en este libro será esencial, especialmente con respecto a la relación de Paul y Marie y también al pasado de la protagonista. Nos reencontraremos además con Lisa, la tercera de los hermanos Melzer y no se puede negar que la evolución de este personaje ha sido brutal.
Otro acierto de personaje me ha parecido Serafina Von Dobern. Será una pieza clave de la historia ya que casi todas las tramas pasan por sus manos. Es una mujer que fue rica en el pasado y ha terminado trabajando como institutriz pero eso es algo que no parece terminar de aceptar y es por ello que por momentos parece la dueña de la casa. Me ha fascinado porque es un personaje malévolo, que siempre actúa desde la sombra y que tiene una doble cara, lo que le permite manipular a todo el que desee.
La ambientación vuelve a ser uno de los puntos fuertes del libro. Como os decía en la descripción de los personajes, se muestra muy bien el papel de la mujer en la época y me ha encantado la forma en que personajes como Marie tienen dudas sobre si su actitud será la correcta porque es el paso lógico para aceptar los cambios de la época. Y pese a que no me ha gustado el comportamiento de Paul, me ha encantado que se muestre también esa otra parte y que quede patente que, aunque en un principio nos mostremos reacios, todos podemos evolucionar.
Y poco más puedo decir de esta maravilla de trilogía. No me gusta demasiado leer libros de este género pero ha sido un enorme acierto darle una oportunidad. Pensaba que me pasaría lo típico de que la primera parte me gustaría pero las demás irían decayendo e iría perdiendo el interés en ella pero no ha sido así en absoluto y aunque considero que la segunda parte tiene un poco más de acción que esta, no puedo negar que este también me ha fascinado y que lo colaré directamente entre mis trilogías favoritas. Una pena despedirme de estos maravillosos personajes.
En definitiva, El legado de la villa de las telas me ha parecido un maravilloso desenlace para esta excelente trilogía que retrata la realidad de la época y nos permite descubrir una nueva cara de la mayoría de los personajes, lo que deja patente la evolución de los mismos con el paso de los años y que incluso las mejores historias de amor pueden tener sus baches. Simplemente recomendable.
1ºLa villa de las telas
2ºLas hijas de la villa de las telas
3ºEl legado de la villa de las telas
Gracias a la editorial por el envío del ejemplar.


















