Autora: Estefanía Yepes Sánchez
Colección LCDE
Nº de páginas: 352
Precio: 14,31€
Tomo: Autoconclusivo
Un vestido de novia sin dueña, una carta sin remitente en el recibidor y un músico dispuesto a darle una melodía especial a todo cuanto le rodea…
¿Qué puede salir si se unen las tres cosas?
Briana es una joven que regresa a la ciudad tras vivir un tiempo en el extranjero, curando las heridas de un pasado algo agitado. Desilusionada con la vida y sin esperanzas de poder sacar nada bueno de ella, resulta que el destino ha decidido no querer darle la razón tan fácilmente. A pesar de que su nueva vida se reduce a compartir secretos y cotilleos con su hermana Emma, la realidad la sobrepasa el día en que encuentra un vestido de novia en su armario, con el que no sabe qué hacer, y por si eso no fuera suficiente, encuentra también una carta con las palabras más hermosas que jamás haya leído, pero que no incluye remitente alguno.
Por su parte, Étienne, el joven músico que comparte cafetería cada tarde con ambas chicas, se ha propuesto dificultarle un poco más su día a día, si es que eso es posible. Con una sonrisa encantadora, unas palabras deliciosas y la mirada más tentadora que un hombre pueda poseer, Briana siente que su mundo se desmorona cuando descubre la realidad que se esconde tras esa melena rubia, rebelde y despeinada y su inseparable violín.
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Opinión personal:
Esta es la segunda novela que publica esta autora y también la segunda que leo . Por suerte, puedo decir que una vez más, me ha fascinado su forma de escribir.
El libro comienza en el momento exacto en que la vida de Briana cambia por completo. Cuando esta decide formalizar su relación con el novio con el que comparte su vida desde hace muchos años, algo ocurre que la dejará marcada para siempre.
Ante esta situación, la chica se marchará a Londres a comenzar de cero y, sobre todo, a olvidar ese doloroso suceso, evitando así tener presentes todas esas cosas que tanto daño le han hecho.
Cuando por fin se encuentra preparada para regresar, unos años después, su hermana Emma será, como siempre, su mayor apoyo. Ella es la persona con la que todos los días comparte un café en el bar de siempre ya que Emma la comprende, la apoya y trata de ayudarla en todo lo que esté en sus manos.
Aunque para Briana al principio pasa desapercibido, el destino y su hermana harán que se fije en un chico que siempre está en el bar a la misma hora que ellas, Étienne, un chico realmente guapo que siempre está acompañado de papeles y de su inseparable instrumento: un violín.
Paralela a esta historia, se cierne en torno a Briana el misterio que rodea al ático que ha escogido su hermana para que se instalara en él a su regreso de Londres. Allí ha encontrado un vestido de novia y además, comienza a recibir desde el primer instante unas extrañas cartas que no hacen sino recordar una historia de amor de la que no sabe si ella será la protagonista.
Las dos historias que transcurren a la par, tanto la de la propia Briana como la del misterio que rodea el vestido de novia y las cartas anónimas, hacen que la historia no decaiga en ningún momento.
Briana es una chica coqueta, atractiva, que nunca ha tenido demasiados problemas a la hora de ligar. Sin embargo, ese suceso con el que comienza el libro provoca en ella una inseguridad que la lleva a alejarse temporalmente del sector masculino. Es una mujer a la que le gusta mostrarse tal cual es, sin grandes artificios, sencilla, y es precisamente este carácter tan común lo que nos hace empatizar con ella.
Étienne es un músico al que iremos conociendo muy poco a poco. Primero se nos muestra como un hombre misterioso que observa desde la distancia, más tarde conoceremos al romántico, al detallista, al entregado para dar paso finalmente al verdadero Étienne, ese Étienne al que terminaremos de descubrir realmente al final del libro.
Emma es la hermana de Briana. Su vida es muy distinta de la de la protagonista. Está casada, tiene una hija, es feliz en su matrimonio...Es una chica muy espontánea y simpática y se ha convertido en uno de mis personajes favoritos. Su figura es esencial para el desarrollo de la historia y la relación entre las dos hermanas me ha parecido preciosa y de una complicidad extraordinaria.
Henry es el mejor amigo de Briana. Lo conoció durante su estancia en Londres y, aunque no llegamos a conocerlo en exceso, es un chico increíble que siempre está dispuesto a ayudarla y al que sabe que siempre puede recurrir cuando necesite buenos consejos.
Hubo un momento en el que al comenzar a desarrollarse la historia de amor entre ellos, pensaba que a partir de ahí me resultaría un tanto monótona porque el amor que les unía no podía dar mucho más de sí. Sin embargo, la autora ha sabido introducir ahí un giro inesperado en torno a la figura de Étienne que hace que no te despegues de sus páginas hasta el final.
Si tuviera que destacar algo negativo del libro sería que la historia entre los protagonistas me ha resultado en algún momento un tanto empalagosa. Sin embargo, la ambientación de la novela y los sucesos que se desarrollan dotan a la historia de una magia especial que crea una sensación de nostalgia en el lector. Y, por supuesto, sobra decir que valoro muchísimo que un autor consiga hacer despertar cualquier tipo de sentimiento en el lector, y eso es algo que, sin duda, la autora ha conseguido con creces.
Me sorprende que una vez más, Estefanía haya conseguido sorprenderme y atraparme a partes iguales con una historia que a priori puede parecer sencilla. La verdad es que su pluma es muy ágil, la lectura transcurre de forma acelerada y es prácticamente imposible detenerse en ningún momento de la historia.
En definitiva, Déjame saber quién eres es una excelente historia de amor entre un misterioso músico y una chica que deberá superarse a sí misma para salir adelante, unas misteriosas cartas sin remitente, con una ambientación exquisita y cargada de unas dosis de romanticismo que te cautivarán por completo.
Gracias a la autora por el envío del libro.