Autor: Andy Jones
Editorial: Suma de letras
Nº de páginas: 424
Precio: 18´90€
Tomo: Autoconclusivo
Cuando Fisher conoce a Ivy siente de inmediato una pasión irrefrenable. Y dos semanas más tarde parece que esa pasión se está convirtiendo en algo muy parecido al amor. El hecho de que apenas sepan nada el uno del otro es solo un detalle sin importancia. Lo que no pueden imaginarse es que su primera noche juntos ya ha decidido el resto de sus vidas.
Opinión personal:
Quise leer este libro porque me transmitía la idea de ser una historia fresca, ligera, perfecta para esta época del año. Es mi primera lectura del autor, de hecho ni lo conocía y os digo desde ya que me ha dejado más que satisfecha.
Ivy ha entrado en la vida de Fisher hace apenas unas semanas. Sin embargo, ambos lo tienen claro. Lo suyo no es un amor pasajero y deciden entregarse por completo el uno al otro. Saben que van demasiado rápido, que no deben precipitarse pero, aún así, los sentimientos de los dos son tan potentes que no pueden evitar que su relación avance a pasos agigantados.
Con lo que ninguno de los dos cuenta es con que suceda algo que condicione por completo su relación. Fisher e Ivy deben tomar decisiones importantes, poner su madurez por delante y decidir si lo que sienten es tan fuerte cómo ambos creen o si todo ello no es más que el resultado de una serie de acontecimientos que le obligan a llevar ese tipo de relación.
Ivy es un personaje que me ha gustado mucho porque es muy diferente de lo habitual. Su edad no es la que solemos encontrarnos en este tipo de libros, su situación es totalmente atípica y todo esto la dota de una personalidad muy diferente que a mí me ha cautivado. A veces resulta un poco complicado entender sus reacciones ya que se muestra esquiva y poco receptiva pero, cuando saca todo lo que lleva dentro, resulta un personaje entrañable y adorable. Es de lo mejor del libro ya que no es una chica perfecta. No siempre actúa como debe y tiene un carácter un tanto melancólico que nos enamora todavía más.
Fisher es otro personaje que también me ha encantado. Al igual que Ivy, no os esperéis encontraros un personaje perfecto, que siempre tiene la respuesta adecuada porque no va a ser así. Por momentos se muestra un tanto duro, poco compasivo pero no dejan de ser reacciones naturales de todo ser humano que nos permiten empatizar todavía mucho más con él. Os repito que si algo hace especial este libro es la naturalidad con la que actúan los personajes y Fisher es un buen ejemplo de ello. Además, tiene su lado tierno porque sus reacciones son a veces un poco disparatadas e incluso infantiles. Si el Fisher del principio os gusta, el del final os encandilará.
Me ha parecido precioso cómo se van conociendo poco a poco, cómo pese a que las cosas no fluyen de manera natural, los dos deben hacer frente a una relación totalmente inusual y cómo deben descubrirse mutuamente en unas condiciones poco idóneas para ello. No os puedo desvelar nada más porque os estaría desgranando un elemento esencial de la trama pero os digo desde ya que es una historia atípica pero muy madura y hermosa.
Pese a que es un libro con el que me he reído mucho, me ha sorprendido que también tenga su parte dramática, que los personajes atraviesen una situación que pone los pelos de punta. El autor narra de manera magistral una de las situaciones más crudas que he leído hasta el momento en toda mi vida literaria. Sabe sacar el lado más sensible de los personajes, transmitir el dolor al lector y crea un clima de desasosiego que te permite sentirte por completo dentro de la historia.
En este caso, nos encontraremos con un amor muy precipitado pero os aseguro que en este caso está totalmente justificado. No es que nos vendan una bonita historia de amor y que luego nos encontremos un romance sin pies ni cabeza, el típico en el que a los cinco minutos los protagonistas ya están enamorados. Sucede algo similar en cuanto a la inmediatez con la que surgen los sentimientos entre ellos pero en este caso es precisamente ese el motivo por el que surge la historia así que no os preocupéis porque no os va a resultar poco creíble ni desmedido, si no todo lo contrario. Este libro es un ejemplo de cómo un instalove puede estar bien llevado e incluso resultar creíble.
Otro aspecto que me ha sorprendido es que la historia está narrada por el protagonista masculino. Esto es muy poco habitual en la literatura romántica y me ha resultado muy satisfactorio conocer la historia a través de Fisher ya que es un personaje muy interesante y creo que es necesario conocer su punto de vista ya que Ivy es la que va a experimentar más sensaciones a lo largo del libro y es imprendiscible saber cómo ve Fisher todo lo que sucede a su alrededor.
En definitiva, Lo fácil es enamorarse es un libro que me ha fascinado, una historia en la cual los protagonistas darán rienda suelta a su amor en una situación totalmente atípica que conoceremos a través del protagonista masculino. Totalmente recomendable.
Gracias a la editorial por el envío del ejemplar.















