Editorial: Suma de letras
Nº de páginas: 536
Precio: 16´05€
Tomo: 2/2
Macarena ha conseguido poner su vida y su trabajo en orden.
Macarena cree que Candela es la ayudante que necesita.
Macarena empieza de nuevo.
Leo sigue presente... como amigo.
Y mientras Macarena vuela...
Jimena se obsesiona con el pasado de Samuel,
Adriana no puede seguir luchando contra ella misma.
Porque las canciones que fuimos se convierten en pasado.
Porque los recuerdos que seremos son el futuro.
Opinión personal:
*Contiene spoilers del libro anterior*
La primera parte de esta bilogía me permitió reencontrarme con la sencillez y la delicadeza que tanto me gusta de Elísabet Benavent así que no veía el momento de tener este libro entre mis manos y conocer cómo finalizaba todo. Sin embargo, aunque había tratado de no informarme demasiado de por donde iban a ir los tiros, es inevitable encontrarse detalles cuando lees reseñas y algunos de los que había visto hicieron que redujera un poco las expectativas en cuanto a este libro.
Leo y Macarena nos dejaban con el alma rota tras ser conscientes una vez más de que lo suyo no era posible. Bastaban unos días en el pueblo de nuestra protagonista para que ella decidiera hacer de tripas corazón y que ambos tomaran la decisión de continuar con sus vidas por separado pero tratando de mantener una relación cordial.
Uno de los motivos que llevó a Leo y Macarena a luchar por esa cordialidad fue el hecho de que la relación de él con Raquel, una amiga de Macarena, pendía de un hilo y Leo tenía cada vez más claro que, de no ser con Macarena, Raquel era la mujer ideal con la que compartir el resto de su vida.
Macarena realiza una especie de reseteo que empieza por vivir la vida y cumplir sueños. Desea darse un tiempo a sí misma para hacer todo eso que hasta el momento no se atrevió, como por ejemplo, conocer chicos con los que simplemente dejarse llevar en el terreno sexual y negándose a dejarle espacio al amor. Una visión muy diferente de la de Leo, quién empieza a soñar con formar una familia y tener la vida que siempre ha deseado y que toda la gente de su alrededor ya empieza a tener.
Macarena es un personaje que me ha fascinado de principio a fin. Es una chica reflexiva, siempre dispuesta a ayudar a las personas a las que quiere. Una chica trabajadora y cariñosa con sueños no demasiado ambiciosos más centrada en ocasiones en los demás que en ella misma. Ya ha aprendido lo que significa amar y ahora solo desea vivir sin complicaciones. Es un personaje que me ha fascinado en todas sus vertientes, tanto en el aspecto profesional, como en el sentimental, como en el de la amistad. No es una chica perfecta, comete errores y no siempre lo admite y es precisamente ese errar tan humano lo que más me ha gustado de ella.
Leo es otro personaje que me ha fascinado. Os comentaba en la reseña del libro anterior que me costaba mucho reconocer al Leo del pasado que nos va describiendo Macarena en el Leo de la actualidad que actúa de una forma totalmente distinta. Y es que Leo ha madurado y ya no es ese chico insensible que solo pensaba en sí mismo. Ahora conoceremos a un hombre que presta especial atención a los sentimientos, a las sensaciones, un hombre que ama demasiado y que por ello debe permitirse errar en ocasiones. Me ha parecido un personaje muy dulce, comprensivo y generoso.
Como podéis ver, los personajes son, una vez más, uno de los elementos más conseguidos de la novela. Elísabet Benavent se deja la piel tratando de construir personajes humanos en los que podemos vernos reflejados cualquiera de nosotros, personajes para los cuales el amor es importante pero que jamás dejan la amistad de lado, personajes que actúan con coherencia en todo momento ya que están perfectamente definidos. Y esto se nota también a la hora de crear a los secundarios.
Una vez más, Adriana y Jimena, las mejores amigas de la protagonista, cuentan con un papel especial que nos hará amarlas en todo momento. Aunque en el primer tomo parecía que Jimena iba a ser la gran revelación de la bilogía, me ha sorprendido que en esta segunda parte sea Adriana quién nos regale una historia bastante más profunda e incluso con un papel más relevante. No significa esto que Jimena no tenga su protagonismo ya que de hecho lo tiene y presentará un crecimiento interior maravilloso. Me ha encantado la amistad de las tres, muy natural, muy divertida y un reflejo ideal del apoyo incondicional.
La historia de amor, por supuesto, me ha fascinado. Pero me ha sorprendido gratamente el mundo interior de la protagonista y cómo consigue transmitirnos sus reflexiones, su miedo a crecer, a dejarse llevar. Me he sentido identificada en muchos momentos con ella porque a veces nos dejamos llevar por la cobardía y nos negamos a vivir. No puedo negar que me ha hecho llorar con esas reflexiones que, al menos yo, he recibido como un golpe de realidad en mi cara.
He cerrado este libro con la sensación de que necesito más. Y necesito más porque hay un par de personajes de los que desearía conocer su historia. Eso no es algo que suela pasarme porque, una vez que cierro un libro, normalmente me gusta darle carpetazo y que los autores no vengan tiempo después con nuevas historias que puedan tirar por tierra lo leído hasta el momento pero lo cierto es que en este caso me encantaría conocer qué sucede con Pipa (aunque de ella sabemos un poco hacia del final del libro) y sobre todo de Raquel, ya que me resultaron fascinantes y me encantaría indagar sobre todo en la realidad de esta última a la cual he adorado por completo de principio a fin.
Una vez más, Elísabet Benavent no decepciona y nos permite soñar con un mundo que puede parecer idílico pero que tiene más contras que pros, un mundo en el cual parece no haber espacio para el amor de verdad, ya sea por cobardía, por el entorno o porque simplemente no puede ser. Una bilogía totalmente recomendable que para mí se ha convertido en una de mis favoritas de la autora.
En definitiva, Seremos recuerdos es el broche de oro para una bonita historia de amor imposible aderezada con reflexiones, inseguridades, amistades que viven momentos clave y, sobre todo, magia, mucha magia. Una bilogía que no debéis perderos.
Canciones y recuerdos:
1ºFuimos canciones
2ºSeremos recuerdos
Gracias a la editorial por el envío del ejemplar.
















