No sé si vosotros habéis podido elegir esa optativa pero el caso es que en 1º de bachilletato (yo hice el de Ciencias Sociales), teníamos que elegir entre francés, una asignatura relacionada con las Matemáticas o Literatura Universal.
La mayoría de mis compañeros escogieron la asignatura relacionada con las matemáticas pese a que éramos de Letras porque al parecer era muy parecida a las Matemáticas aplicadas a las Ciencias Sociales (obligatoria en mi modalidad) y resultaba bastante sencillo aprobarla.
Otros se decantaron por Literatura Universal pero, tristemente, fuimos muy pocos los que así lo hicimos. De una clase de unos 25 alumnos solamente seis o siete se decantaron por esta asignatura. Me apenó comprobar que la mayoría de mis compañeros se decantaron por ella porque el examen era muy sencillo, en realidad apenas había que estudiar. En mi caso lo hice porque amo la literatura desde siempre.
Si hoy os traigo esta entrada es para explicaros lo que esta asignatura significó para mí. Sé que muchas veces nos quejamos de esas lecturas obligatorias que nos mandan en el colegio y que tantos dolores de cabeza nos causan. Yo soy la primera que lo hace pero tengo que admitir que en algunos momentos esas lecturas han terminado convirtiéndose en grandes descubrimientos para mí.
Hasta ese momento había leído mucha literatura contemporánea. Libros juveniles y otros como la trilogía Millenium, El código Da Vinci... pero había dado muy pocas oportunidades a grandes clásicos. Esta asignatura me permitió explorar los universos de Dostoievski, Kafka, Flaubert, Jane Austen... Es cierto que la asignatura era poco densa, que la profesora trataba de trasladarnos la literatura universal de una forma muy amena como, por ejemplo, viendo películas basadas en las obras de Jane Austen. Esto me sirvió a mí para descubrir a esa autora, la cual me encanta y hasta ese momento había pasado por alto.
Todavía recuerdo que en el último trimestre del curso nos mandaron leer Madame Bovary. Es un libro de dimensiones considerables y para muchos de mis compañeros su lectura se convirtió en un verdadero suplicio. En mi caso, pude descubrir el que se ha convertido en uno de mis libros favoritos y, de hecho, la profesora terminó liberándonos de la lectura de este libro porque estábamos hasta arriba de exámenes. Sobra decir que fui la única de toda la clase que lo terminó.No supe lo que esa asignatura estaba significando para mí hasta un tiempo después. Me abrió muchos horizontes, me permitió escribir algún que otro texto, ya que también en eso consistía la asignatura y era para mí una vía de escape frente al resto de asignaturas. La disfruté tanto que incluso me planteé estudiar algo relacionado con la literatura.
No sé si podréis encontrarle alguna utilidad a esta entrada pero me apetecía compartir con vosotros lo que una asignatura optativa ha significado para mí. Si de verdad amáis la literatura, os animo a que, si tenéis opción, os decantéis por asignaturas de este tipo, relacionadas con vuestra pasión, porque os aseguro que, aunque no tenga ningún peso en la nota final de bachillerato, al menos estaréis haciendo algo que de verdad os llena y que os dará unos conocimientos que agradeceréis en el futuro.
¿Habéis tenido vosotros una asignatura relacionada con el mundo literario que os haya marcado? ¿Os ha gustado esta entrada?
¡Un besote y que tengáis un buen fin de semana!
















