viernes, 22 de mayo de 2026

Reseña Perdiendo el control- Liz Tomforde

Autora: Liz Tomforde
Editorial: Montena
Nº de páginas: 480
Precio: 19´95€
Tomo: 3/5
 
Kai
Soy padre soltero y lanzador titular del principal equipo de béisbol de Chicago. No doy abasto para criar a mi hijo y todas las canguros anteriores me han durado solo unas semanas antes de despedirlas. Ahora, mi entrenador se ha puesto firme y ha contratado a la única persona a la que no puedo echar, su hija.
Miller Montgomery es la última mujer de la que debería enamorarme. Demasiado alocada, joven y desapegada. Chicago no es más que una breve parada para ella. Creía que contaría los días que faltaban para que se fuera, pero el verano es muy corto cuando quieres que se quede para siempre.
 
Miller
Como chef repostera de alto nivel, estoy desesperada por demostrar lo que valgo. Pero crear un postre nuevo inspirador es más difícil de lo que parece. Debería centrarme en la cocina, pero en cambio he dejado que mi padre me convenza para que pase mi tiempo libre cuidando al hijo de su jugador estrella.
Kai Rhodes ha olvidado cómo divertirse y yo me muero de ganas por refrescarle la memoria. Pero cuando su hijo y él empiezan a convertirse en un hogar para mí, tengo que recordarnos a ambos que me voy de Chicago al final del verano. No quiero abandonar mi vida anterior, pero, cuanto más tiempo paso con Kai, más pierdo el control.
 
Opinión personal: 
La primera parte de esta serie se convirtió en una de mis mejores lecturas del año pasado pero, sin embargo, la segunda parte me resultó completamente decepcionante. Es por ello que, pese a tener este libro en mi estantería desde hace unos meses, me daba mucha pereza ponerme con él porque temía que me dejara las mismas sensaciones que su antecesor. 
 
Kai es un jugador de béisbol que se convirtió en padre por sorpresa. Está encantado con su niño, pero cuenta únicamente con quince meses y él siente que necesita dedicarle todo su tiempo dado que no desea perderse ni uno solo de los momentos clave de su vida. Pero el béisbol también le hace muy feliz, así que se encuentra en una encrucijada complicada.
 
Miller, por su parte, es una chef que, pese a su corta edad, ha recibido ya numerosos reconocimientos dentro de su profesión. No obstante, se encuentra en crisis total con su trabajo, ya que no tiene ni idea de por donde tirar, así que decide pasar el verano cerca de su padre tomándose un tiempo de reflexión.
 
El entrenador de Kai, al ver la desesperación de este por no encontrar ninguna niñera que le guste para su hijo, ya que ha despedido a un número elevado durante las últimas semanas, decide proponerle que sea su propia hija, Miller, quién cuide del pequeño, pues es la única persona que goza de su máxima confianza. Kai no se sentirá demasiado atraído por la idea, pero enseguida verá que Miller y  el pequeño Max harán buenas migas.
 
Kai es un personaje que no ha estado nada mal, pero no es el típico protagonista del que haya terminado enamorada. Es un hombre que ha sido muy fiestero tiempo atrás pero, desde la llegada de la paternidad, está completamente centrado en su pequeño y absolutamente todo en su vida gira en torno a él. Tanto es así que considera que no hay nadie adecuado para hacerse cargo del niño, lo que le hace plantearse dejar al béisbol, un deporte que le aporta mucho tanto laboralmente como con respecto a la familia que ha formado junto a sus compañeros de equipo.
Miller tampoco ha estado nada mal como protagonista, pero no hay nada en ella que haya conseguido sorprenderme. Es una chica joven (creo que tiene veinticinco años), pero se encuentra en plena crisis existencial y no tiene claro qué desea para su vida. Aspira muy alto y nada le haría más feliz que hacer que su padre se sienta orgulloso de ella, pero no tiene claro cuál es el camino a seguir. Ella desea no asentarse en ningún lado, viajar de un lugar a otro en su furgoneta y no establecer lazos con nadie.
 
En cuanto a personajes secundarios, tendremos a los protagonistas de los tomos anteriores, lo cual me ha gustado porque eso nos permite saber cómo continúan sus vidas. También seguiremos conociendo a Isaiah, protagonista del próximo, y a Rio, protagonista de la última entrega, aunque este en menor medida. Pero, si hay un personaje al que he adorado es, sin lugar a dudas, el padre de Miller, quién resulta un amor de hombre, empático y siempre atento a los deseos de su hija, tratando de no influir de manera negativa en sus decisiones.
 
El romance me ha parecido entretenido, pero no me ha enamorado. Me ha parecido una historia sumamente trillada y es que, explicándoos de qué trata este, siento que os estoy describiendo exactamente otro libro que he leído meses atrás, ya que todo parte del mismo punto y se desarrolla de igual manera. Además, considero que el romance resulta demasiado precipitado, algo que, por lo que veo, es bastante habitual en los libros de la autora. Si está bien llevado, como en el primero, no me importa, pero si resulta poco creíble, como en este, la verdad es que me saca las ganas de seguir disfrutando de la historia.
 
También es verdad que este libro reúne dos clichés que a mí no suelen gustarme. Por un lado, está el de padre/madre soltero, que suele resultarme poco atractivo porque creo que la historia tiene que estar muy bien construida para que me crea que un padre tan sumamente protector acepte integrar en la vida de su pequeño a alguien en un periodo de tiempo tan corto. Y luego está el tema de la diferencia de edad. No es este un cliché que suela molestarme demasiado si la diferencia no es muy grande, como en este caso, pues ella tiene unos 25 años y el 32. Mi problema viene cuando hay un niño de por medio y esto supone una renuncia importante para alguien cuya vida está llena de aspiraciones. Esto es algo muy personal, pero a mí casi siempre me termina pareciendo injusto para una de las partes.
 
Otro aspecto que no me ha convencido del todo es que, para mi gusto, hay demasiadas escenas sexuales. No es esa clase de libro en la cual no hay argumento y todo es sexo, para nada, pero sí que a veces se me han hecho un poco pesadas hasta el punto de plantearme si realmente estaban siendo excesivas o si será que cada vez yo estoy siendo menos disfrutona con este tipo de escenas.
 
Se trata de un libro de unas 470 páginas que se lee muy rápido. A mí me duró tres días, y eso que no llegó a engancharme del todo. Se produce una combinación entre capítulos muy cortos y otros que a mí se me han hecho bastante largos y contaremos con doble punto de vista, el de Miller y el de Kai.
 
Por lo tanto, aunque este libro me ha gustado y no ha sido una lectura que me haya costado en absoluto, siento que no lo he disfrutado lo suficiente. Leía algunas escenas y me provocaban un poco de cringe, al igual que me pasó con el tomo anterior, pues las veía poco creíbles y encima me parecía un poco repelente cómo todos a su alrededor los empujaban a un romance que ellos no aceptaban.
 
Esta es la tercera parte de una saga que no está siendo lo que esperaba. Arrancó muy fuerte con el primero, haciéndome disfrutar como una enana, pero el segundo no me resultó en absoluto creíble y este, aunque me ha gustado, me ha dejado indiferente. Aún así voy a seguir con la saga y, de hecho, ya tengo el cuarto en casa, pero creo que me va a dar bastante pereza leerlo y no llevaré las expectativas nada altas.
 
En definitiva, Perdiendo el control es un libro que me ha gustado y cuyos protagonistas no están nada mal pero no me ha aportado nada nuevo, dejándome con la sensación de que repite patrones de lo más trillados y que es una historia que olvidaré enseguida.
 
La ciudad de los vientos:
3ºPerdiendo el control
4ºSiguiendo el juego
5ºVolviendo a empezar 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Una de las principales funciones de este blog es poder compartir mis opiniones con otras personas que aman tanto la lectura como yo, así que ¡ADELANTE! Podéis comentar o preguntar todo lo que os apetezca pero siempre dentro del respeto y, por favor, no dejéis Spam. :)