Editorial: Umbriel
Nº de páginas: 320
Precio: 17´50€
Tomo: Autoconclusivo
Dos personas se conocen por casualidad en el Instituto de Arte. Antes de su inesperado encuentro, él es un estudiante de doctorado que gestiona sus pensamientos destructivos con cálculos compulsivos sobre los viajes en el tiempo; ella es una artista falsificadora bipolar que va a psicoterapia por orden judicial. Al final de la historia, nada de eso habrá cambiado. Pero esta no es una historia sobre finales.Para Regan, las personas son predecibles y tediosas, incluida (y tal vez, especialmente) ella. Se enfrenta a la monotonía de la existencia viviendo de forma impulsiva, imaginando un tiempo nuevo, alternativo, creado a partir de cada decisión apresurada.
Para Aldo, el mundo es inquietantemente caótico. Se enfrenta a los días erigiendo un muro de rutina, un ritmo de reglas y fórmulas que le hacen seguir adelante. Sin ellas, el marco entero de su existencia se colapsaría.
Para Regan y Aldo, la vida ha consistido en resignarse a los cianotipos de la inevitabilidad, hasta que se conocen.
¿Podrían seis conversaciones con un extraño ser la variable que sacuda los cimientos de su vida?
Opinión personal:
Cuando descubrí este libro, creí que podría ser la clase de lectura que me calara hondo, de esas que te hacen suspirar y que te cuesta horrores terminar porque sabes que los personajes ya se han quedado en ti. La sinopsis no dice gran cosa y eso me atrajo todavía más.
Regan y Aldo se conocen por casualidad y, aunque no parecen tener nada en común, pronto verán que las conversaciones entre ellos transcurren con fluidez. Ella sale con Marc, un hombre que parece tenerlo todo, pero la chica no termina de sentirse comprendida por él.
Regan y Aldo supondrán una vorágine en la vida del otro. Cada uno de ellos tiene que lidiar con sus propios monstruos y decidirán que van a tener seis conversaciones que nada tendrán que ver con temas típicos, si no que abordarán diferentes cuestiones que les harán conocerse mucho más en profundidad.
Poco más se puede decir de la trama de este libro porque se trata, más que nada, de ir descubriendo a los personajes, pues no se centra en una historia en sí que vaya en busca de una resolución para los protagonistas, si no que simplemente debemos ir viendo cómo se comporta cada uno de ellos.
Regan es un personaje que me gustó bastante. Es una chica que no acaba de encontrarle el sentido a la vida, pues se siente continuamente cuestionada y, en el fondo, siente que la gente que la rodea no la respeta lo suficiente. Padece una enfermedad mental y esto la condiciona en muchos aspectos. Ella simplemente quiere llevar una vida normal y le molesta profundamente que sus seres queridos asocien todos sus problemas y comportamientos a su enfermedad.
Aldo también me pareció un muy buen personaje. Lejos de preocuparse por banalidades del día a día, su vía de escape son otras temáticas mucho más profundas que podrían sorprender a cualquiera por su conocimiento. Creo que tiene un lado muy tierno y que resulta muy sencillo encariñarse con él.
El libro no cuenta con personajes secundarios relevantes, pues absolutamente toda la trama se centra en los dos protagonistas, en su forma de relacionarse, principalmente entre ellos, pero también con su entorno más cercano. Esto puede ser un aspecto positivo porque profundiza mucho en ellos y están muy bien trazados pero también tiene como punto negativo que resulta sencillo caer en la monotonía.
No puede esperarse de este libro que esconda giros inesperados ni mucho menos, pues se trata de una novela de personajes en la cual no se producen hechos sorprendentes. Esto ha hecho que a mí me haya resultado muy denso por momentos y me costó un montón pillarle el tranquillo y que me enganchara.
Se trata de un libro de poco más de 300 páginas que debería leerse enseguida pero, debido a que se me hizo monótono hasta bien alcanzada la mitad, se me hizo incluso largo y me costaba mucho avanzar en la lectura. Se deja leer más o menos bien pero creo que no es apto para todo el mundo. A mí, por ejemplo, no ha conseguido calarme demasiado hondo.
Otro de los elementos que ayudan a que la lectura se haga un poco pesada es el hecho de que en lugar de capítulos, la historia está dividida en partes, pero estas son muy extensas y es difícil encontrar un punto en el que realizar un descanso.
Hay muchos aspectos positivos que destacar de este libro, empezando por la forma en la que se trata la salud mental. Prefiero no desvelaros demasiado sobre las enfermedades que se tratan en el libro (aunque en la sinopsis ya se avanza bastante) pero creo que la autora lo hace de una manera que nos resulta completamente sencillo entender a los personajes y ponernos en su piel, algo que a mí me ha encantado porque creo que consiguen transmitir mucho.
También hay espacio para el romance, pero no podéis esperar una historia de amor típica, si no que se trata de un sentimiento muy puro y profundo pero a la vez nada sencillo y creo que resulta muy interesante ver cómo los personajes van sorteando la situación.
He descubierto la pluma de la autora a través de este libro y me ha sorprendido positivamente. Reconozco que no ha sido una gran lectura para mí pero me ha gustado mucho cómo escribe, pues creo que lo hace de forma delicada y consigue acercarnos a la perfección a los personajes, algo que se agradece enormemente.
Por lo tanto, no puedo deciros que sea un libro que haya amado por completo ni que haya disfrutado como una enana pero creo que se deja leer bien. Creo que es una historia que no deja indiferente a nadie y en la cual puedes encontrar aspectos muy positivos pero en la que también corres el riesgo de caer en la monotonía como me ha pasado a mí, así que hay que ir preparado para encontrar una novela sin grandes sobresaltos y más bien lineal.
En definitiva, Contigo en el éter me ha parecido una historia muy bonita y delicada, con buenos personajes y con un enfoque de lo más interesante pero a mí se me hizo demasiado densa y no conseguí disfrutarla al 100%.
Gracias a la editorial por el envío del ejemplar.