Editorial: Titania
Nº de páginas: 320
Precio: 16´50€
Tomo: 1/3
A sus diez años de edad, la tímida Miranda Cheever no muestra indicios de llegar a ser una bella mujer. Escribe un diario íntimo donde va volcando todas sus ideas y sentimientos. Allí dejará apuntado un secreto muy especial: el 2 de marzo de 1810 se enamora de Nigel Bevelstoke, vizconde Turner, quien derrite su corazoncito con la promesa de que en el futuro será una dama culta y hermosa.
Pasa el tiempo y Miranda se convierte en lo que Nigel predijo. Y ahora es una joven decidida a seducir al hombre que encendió su amor. Pero no sabe que su amado se ha transformado en un ser hosco y solitario. La complicada experiencia de su matrimonio lo ha marcado a fuego. Sin embargo, los frecuentes encuentros con Miranda le llevan a cuestionar su decisión: quizá aún exista algún tipo de felicidad para él. Pero convertir una aparente tontería de la niñez en un verdadero romance no es un camino sencillo. ¿Lograrán hacerlo?
Opinión personal:
Con esta trilogía hice algo que odio hacer y es que empecé por el tercer libro en vez de por el primero, siguiendo el orden de publicación. Como el último me gustó mucho, me quedé con unas ganas tremendas de conocer a los protagonistas de la primera y segunda parte así que llegó el momento de enmendar el error. Por cierto, menuda maravilla de portadas.
Siendo una niña, Miranda se siente completamente encandilada por Turner, el hermano de su mejor amiga Olivia. Será entonces cuando empiece a escribir un diario y ya ahí admita sentirse enamorada de él. Sin embargo, es una historia totalmente imposible, pues él le saca unos cuantos años y, lógicamente, no va a reparar en una pequeña de su edad.
No obstante, el tiempo pasa y, mientras Miranda se va convirtiendo en una adulta, la vida de Turner también va cambiando radicalmente. Cuando conozca a Leticia, todo en él cambiará para siempre, pues dará lugar a un matrimonio infeliz y que terminará con Turner destrozado para siempre.
Cuando nuestro protagonista se quede viudo, tiene claro que jamás volverá a casarse. Ha sufrido demasiado al lado de su esposa y le ha quedado completamente claro que el amor no es para él. Sin embargo, cuando repare en Miranda, se dará cuenta de que se ha convertido en todo aquello que él le dijo cuando todavía era una niña, pues ahora es una mujer inteligente y, aunque no posee una belleza descomunal, para él tiene múltiples encantos.
Miranda es un personaje que me ha gustado bastante. Cree que va a tener numerosas dificultades para contraer matrimonio, pues no destaca especialmente por su físico y tampoco dispone de una gran dote, al contrario que su amiga Olivia, quién tiene multitud de pretendientes. Ella es una mujer soñadora, que desea poder construir un futuro al lado de Turner, aunque sabe que eso es prácticamente imposible. Aunque en su mayor parte me ha gustado, creo que habría preferido un poco más de profundidad por parte de este personaje y también algo más de carácter.
Turner es un personaje con el cual he tenido mis más y mis menos. Por un lado, me ha enternecido todo el dolor que arrastra, pues se ha metido de lleno en un matrimonio que solamente le trajo engaños y desdichas. Eso ha hecho de él una persona insegura y un tanto frívola, que desea conocer mujeres para pasar el rato pero sin llegar nunca a tener nada serio con ninguna. Lo que menos me ha gustado de él es que por momentos me ha parecido un poco cruel. Entiendo su coraza, pero me ha dado rabia que no pensara en los sentimientos de la protagonista.
En este libro no destacan los personajes secundarios, ya que absolutamente toda la historia se centra en los protagonistas. Me ha encantado Olivia, la mejor amiga de la protagonista y hermana de Turner, pero la conoceremos en el siguiente libro así que tampoco hay mucho que decir de ella. Admito que me habría gustado alguna trama secundaria por pequeña que fuera, ya que ayudaría a que la historia resultara más dinámica.
El libro transcurre en la línea de todos los que hemos leído de la autora hasta el momento: un romance un tanto imposible entre personajes de clase alta. Como aspecto novedoso está el hecho de que la protagonista sienta un flechazo por él siendo todavía una niña, y es que resulta muy bonito cómo él le dedica palabras preciosas que harán mella en ella hasta el punto de que le quedarán grabadas hasta la edad adulta.
Como aspecto negativo diré que a veces resulta demasiado previsible. Creo que hay ciertos elementos que podrían aprovecharse para complicar un poco la trama pero, finalmente, se quedan en nada. Los motivos que mantienen alejados a los personajes me han parecido correctos pero la manera en la que los resuelven no tanto porque me ha dejado un poco con la sensación de que eran innecesarias tantas vueltas.
Se trata de un libro de poco más de 300 páginas que se lee enseguida. Las historias de esta autora no se caracterizan por ser complejas y, teniendo en cuenta su sencillez y que los capítulos tienen un término medio, se trata de una historia que puedes leer perfectamente en un par de tardes.
Reconozco que me he llevado una ligera decepción con este libro. Me ha gustado, sí, pero esperaba más de él. Las historias de esta autora suelen enamorarme por completo y, esperaba que con este sucediera así pero, sin embargo, hay momentos en los que he desconectado de la lectura y no puedo decir que haya resultado una maravilla para mí.
Este es el primer libro de una trilogía. Como os decía al inicio de la reseña, yo empecé por la tercera parte, la cual me gustó mucho más que esta. Ahora tengo pendiente de lectura en la estantería la segunda y me apetece un montón leerla porque Olivia es un personaje que creo que me gustará un montón.
En definitiva, Los diarios secretos de Miranda es un libro que me ha gustado a pesar de su sencillez, pues parte de una premisa de lo más atractiva y la historia resulta bonita e intensa así que, aunque me han faltado algunos giros inesperados, es una lectura que ha valido la pena.
1ºLos diarios secretos de Miranda
2ºSecretos en Londres