Editorial: Puck
Nº de páginas: 288
Precio: 14´72€
Tomo: Autoconclusivo
Es el 2002, un año después del 11 de septiembre. Políticamente hablando, es un momento extremadamente turbulento, en especial para alguien como Shirin, una adolescente musulmana de dieciséis años que está cansada de ser estereotipada. A Shirin no le sorprende lo horrible que puede ser la gente. Está cansada de las miradas groseras y los comentarios denigrantes incluso de la violencia física que sufre como consecuencia de su raza, su religión y la hiyab que viste todos los días. Por lo tanto, construyó sus paredes protectoras y se rehúsa a dejar que alguien se acerque lo suficiente como para lastimarla. En lugar de eso, ahoga sus frustraciones en la música y pasa sus tardes bailando break con su hermano. Pero entonces conoce a Ocean James. Es la primera persona en una eternidad que parece querer conocerla realmente. Eso la aterra. Parecen venir de dos mundos irreconciliables y Shirin tuvo su guardia alta durante tanto tiempo que no está segura de si alguna vez podrá ser capaz de bajarla.
Opinión personal:
Empecé este libro con sensaciones encontradas. Por un lado, me apetecía un montón porque había leído reseñas positivas y no me había encontrado anteriormente con ningún otro libro que trate el asunto principal de este. Pero por otro lado también me daba bastante miedo porque había leído Destrózame hace muchos años y la verdad es que no me convenció su pluma así que no sabía muy bien qué podía encontrarme aquí.
El libro nos traslada a la época posterior al trágico suceso del 11S. Shirin, nuestra protagonista es una chica de dieciséis años musulmana que debe sufrir día tras día el acoso por parte de la gente y especialmente de sus compañeros por cuestiones de religión.
Shirin asiste a clase con su hiyab y esa es la excusa perfecta por parte de sus compañeros para humillarla y tratarla de la peor de las maneras. Shirin ha crecido en Nueva York pero eso no les impide utilizar su religión como arma arrojadiza hacia ella, que ya está harta de ser señalada y de que el instituto sea un auténtico infierno.
Shirin está acostumbrada a no tener amigos, a ser señalada y es por ello que cuando Ocean trata de conocerla dejando de lado sus circunstancias, no puede evitar sorprenderse. Él se convertirá en su gran apoyo y entre él y el breakdance, tratará de superar unas dificultades a las que él también tendrá que hacer frente.
Shirin es un personaje que no ha conseguido transmitirme demasiado. Empaticé con ella en el tema del acoso pero aún así le ha faltado garra para que a mí pudiera hacerme sentir cosas. A pesar de ello, creo que queda perfectamente reflejado en ella la situación de una mujer musulmana. Shirin no tiene demasiado carácter, es una chica que opta por callar ante las terribles situaciones que vive y su actitud me ha parecido más que razonable porque nos encontraremos con un relato en ocasiones desgarrador.
Ocean tiene muchas virtudes y creo que es un gran personaje pero a mí tampoco ha conseguido enamorarme. Creo que es muy valiente ya que su vida tampoco es fácil y aún así es capaz de afrontar con garra todas las situaciones que acontecen. También me ha gustado la forma en que se comporta con Ocean ya que se interesa en conocerla dejando a un lado los prejuicios cuando todos van contra ella.
Pese a que es un libro que debería leerse enseguida porque no llega a las trescientas páginas, yo me quedé estancada una vez superada la mitad del libro. Creo que anda un poco escaso de ritmo y la verdad es que en ningún momento llegó a engancharme al cien por cien.
Aún así, considero que es un libro que hay que leer porque no todo son lecturas adictivas que te impidan dejar de leer, también está bien darle de vez en cuando una oportunidad a libros que consiguen enseñarnos algo y este es ideal para ello. Algunas escenas resultan desgarradoras, creo que son cruelmente realistas y os aseguro que lo pasaréis mal leyéndolas porque resulta terrible ponerse en la piel de alguien que está sufriendo algo así.
La historia de amor no me ha convencido. Ocean tiene una personalidad adorable y desde el primer momento desea conocer a Shririn así que me habría encantado descubrir cómo una simple cordialidad acaba convirtiéndose en una preciosa historia de amor pero lo cierto es que sucede todo demasiado deprisa y al poco de conocerse ya están enamorados, lo que me ha impedido disfrutar de su historia.
Aunque este libro no ha supuesto mi reconciliación con la pluma de la autora, si me ha dejado claro que mi anterior lectura fue simplemente una mala experiencia con ella y que puedo disfrutar perfectamente de otras historias que escriba. También hay que tener en cuenta que son libros completamente diferentes y que este que toca un tema mucho más duro y profundo sí ha conseguido llegarme.
Mención especial merece el final. Pocas veces consigue sorprenderme un desenlace porque todos los autores suelen tirar por lo mismo y me ha encantado que en esta ocasión la autora haya deseado sorprendernos y nos haya regalado un final en cierta manera abierto.
En definitiva, Al otro lado del océano me ha parecido un libro muy necesario que trata la terrible situación de una chica musulmana tras la tragedia del 11S, un relato desgarrador del acoso al que es sometida y que nos regala, además, una sencilla historia de amor.
Gracias a la editorial por el envío del ejemplar.













